La Plataforma "Eurovegas No" apoya la concentración en Alcorcón contra Eurovegas del 2 de mayo

El miércoles 2 de mayo, festividad de la Comunidad de Madrid, la Plataforma “Detengamos Eurovegas Alcorcón” convoca una concentración a las 18:30 horas en la Plaza de España de Alcorcón, frente al Ayuntamiento, para mostrar el rechazo de los vecinos a la instalación del proyecto Eurovegas. Desde la Plataforma “Eurovegas No” se apoya esta convocatoria y se anima a acudir a la misma para evidenciar la oposición a este proyecto privado apoyado desde las instituciones públicas.

¿Qué?

La Plataforma “Detengamos Eurovegas Alcorcón” convoca una concentración y acto informativo en el que se explicará y denunciará mediante una performance los “fusilamientos” que supondrían la instalación de Eurovegas en España (ataque contra el trabajo digno, la justicia fiscal, medio ambiente…) y particularmente en Alcorcón.

¿Por qué?

Los medios de comunicación han anunciado la visita a los terrenos propuestos en Alcorcón del máximo promotor del proyecto, Sheldon Adelson, para la primera quincena de mayo. Los vecinos de Alcorcón quieren mostrar su rechazo a las negociaciones, desarrolladas de espaldas a la ciudadanía, para instalar Eurovegas en su municipio, lo que, a su juicio, supondría hipotecar el futuro del mismo, así como de cualquier lugar donde se instale.

¿Cuándo y dónde?

El miércoles 2 de mayo, de 18:30 horas a 20 horas, frente al Ayuntamiento de Alcorcón (Plaza de España), próximo a la estación de RENFE de Alcorcón, el Metro Alcorcón central y diversas paradas de los autobuses interurbanos que salen del intercambiador de Madrid de Príncipe Pío-Norte.
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Eurovegas: falsos paraísos en tiempos de crisis

La Plataforma “Eurovegas No” lleva a los “Domingo del retiro”, organizados por el 15M, su crítica al proyecto de ocio y juego impulsado por el magnate Sheldon Adelson. En esta jornada, la plataforma denunciará la connivencia público-privada para la puesta en marcha de esta iniciativa injusta, insostenible e ilegal.

¿Cuándo y dónde?

El domingo 29 de abril a las 12h en el kiosco de música del parque del Retiro (Madrid).

¿Por qué?

Desde la Plataforma “Eurovegas NO”, consideramos que es intolerable la continuidad en la cesión de derechos sociales y económicos de las poblaciones y la destrucción ambiental en favor del capital como fórmula neoliberal para salir de la crisis. Y también la instrumentalización del “chantaje del empleo” para evitar resistencias y críticas de la sociedad civil a iniciativas empresariales que sólo benefician a una minoría; así como cualquier cambio en el marco legislativo vigente que sólo persiga garantizar beneficios económicos a los inversores, por encima de los intereses del conjunto de la ciudadanía.

Por el medio ambiente, el clima y la justicia social

Manifiesto leído en el pasacalles con motivo del día de la Tierra celebrado en Madrid el 22 de abril de 2012 en el que participó la Plataforma “Eurovegas No”: 

Las medidas que el Gobierno central y la Comunidad de Madrid están desarrollando con la disculpa de actuar contra la crisis suponen la destrucción de empleo, un drástico recorte de derechos laborales y sociales, y un profundo trasvase de rentas desde los sectores populares a las élites empresariales. Pero además se está poniendo en riesgo el mantenimiento de políticas y normativas medioambientales y de lucha contra el cambio climático, que son imprescindibles para un cambio de modelo productivo que evite el deterioro de los ecosistemas naturales. 

El discurso de las administraciones, centrado en la supeditación del medio ambiente a las necesidades de la economía, olvida que la economía debe servir a la satisfacción de las necesidades humanas y no al contrario, y de que el ser humano depende de la naturaleza para su supervivencia. Olvida que el actual modelo, depredador de la naturaleza, promotor de la injusticia social y de la desigualdad de género, es el causante de la crisis económica, pero también de las crisis humanitarias, alimentarias, medioambientales, energética

Especialmente urgente es la lucha contra el cambio climático, del que sufriremos sus más duros efectos durante muchas décadas si no tomamos medidas rápidas. No podemos mantenernos pasivos cuando se aparca la ambición en los acuerdos internacionales para la mitigación del cambio climático, permitiendo que la temperatura pueda superar los niveles de seguridad marcados por la comunidad científica.

El agotamiento de los combustibles fósiles y el uranio, y la urgencia de la lucha contra el cambio climático hacen prioritario ser capaces de pasar de un sistema basado en las fuentes de energías fósiles y nucleares a un sistema basado en renovables. Esto es posible si hay voluntad política. Pero el alargamiento de la vida de Garoña, la decisión de construir el ATC en Cuenca, las explotaciones de gas y petróleo no convencionales y la moratoria a las renovables han sido decisiones que van en sentido contrario y que están teniendo una importante respuesta social. La supresión de las retribuciones para nuevas instalaciones de energías renovables, que se añade a los recortes y limitaciones que estas tecnologías limpias habían sufrido en los últimos años, especialmente la fotovoltaica, es un golpe letal para un sector puntero en cuanto a desarrollo tecnológico e innovación, contribución al ahorro de importaciones energéticas, reducción de emisiones de CO2 y generación de empleo. Con ese recorte además se perderán miles de puestos de trabajo en el único sector capaz de garantizar el suministro energético a largo plazo.

Tampoco se está avanzando en medidas de ahorro y eficiencia en la edificación ni en movilidad sostenible. Medidas que avanzan en la dirección de la democratización de la energía, la sostenibilidad y la independencia, aspectos que no interesan a las grandes empresas del sector a las que obedecen las distintas administraciones públicas en contra de los intereses de la ciudadanía.

Un futuro sostenible y social implica el control democrático de los recursos. Pero las políticas de recortes y de privatización están llegando también al medio ambiente. No podemos permitir que aspectos tan básicos y necesarios como el agua sean gestionados de manera privada, con la única intención de obtener beneficios monetarios para unos pocos. El Canal de Isabel II no puede pasar de ser una empresa pública rentable a constituir una mercancía con cuyo comercio se puedan enriquecer algunas multinacionales.

*El urbanismo disperso y depredador y la no contención del tráfico de vehículos empeoran la calidad del aire en Madrid. Las soluciones están enunciadas desde hace tiempo: rehabilitación de edificios y espacios urbanos y movilidad sostenible, políticas que además generan empleo. Por eso no podemos aceptar proyectos como el de Eurovegas, o la construcción de campos de golf y urbanización en espacios naturales, que ahondan en un modelo de ciudad y de economía especulativa, elitista e insostenible que crea empleo precario y sin derechos, como tampoco podemos permitir una ley sobre viviendas rurales que permita la edificación sin control, ahondando en un modelo que se ha demostrado insostenible. *Frente a estas normativas, reclamamos un modelo que potencie la agricultura local y los circuitos cortos de consumo.

Reclamamos además un sistema de transporte público de calidad y asequible. Rechazamos las medidas de incremento de precios y recortes de servicios que viene aplicando reiteradamente la administración de la Comunidad de Madrid, al tiempo que se invierten miles de millones de euros en potenciar el transporte privado, mediante la construcción de más autopistas, como el cierre de la M-50, la prolongación del desdoblamiento de la M-501 o la construcción de la nueva radial autonómica MR-1. Medidas que no solucionan los problemas de accesibilidad y que supondrán mayores emisiones y contaminación para Madrid, deterioro de los ecosistemas y perjuicio económico para la población.

Tampoco podemos aceptar que las políticas de residuos en vez de apostar por su reducción y por la recuperación de materiales, impulsen proyectos de final de tubería basados en la incineración, como el de Loeches y otros, que ponen en riesgo la salud de la población y el medio ambiente.

Muchas más son las carencias de las políticas medioambientales que se están tratando de imponer y que además tienen efectos sociales y para el empleo negativos. El que se profundice y consolide esta orientación depende en gran medida de la respuesta que demos los sectores sociales afectados por ello. El cambio hacia una sociedad sostenible y solidaria depende de nuestra voluntad para hacerlo posible.

Madrid vs Barcelona, un nuevo reto

Por Gustavo Duch. Abril 2012.

¿Saben aquí, en su América Indígena y Latina, que en España asistimos a una nueva competencia Madrid vs Barcelona? No es la liga de futbol ni la del baloncesto, ni la distinción por ser Capital Verde Europea. Las dos ciudades compiten estos días por recibir entusiasmadísimas e impacientes la edificación de un complejo turístico y de juego que quiere ser réplica de Las Vegas. A falta de ubicación el bautizo ya se ha oficiado: Eurovegas.

Un nuevo duelo de nuestra clase política que, envidiosa de ronaldos y messis, se imaginan en las telenoticias con tijeras doradas cortando cintas inaugurales (costumbre también de viejos dictadores que nunca pasan de moda), pronunciando discursos grandilocuentes con fuegos artificiales de fondo mientras el público aplaudimos sus genialidades. Igual en Madrid que en Barcelona, pues de partidos políticos diferentes, sueñan sueños iguales.

¿Los motivos de tal proyecto?

En un admirable ejercicio de imaginación el Mausoleo Las Vegas vendrá a rescatarnos de la crisis, a inyectar fondos a las arcas públicas y generar empleo directo para 200.000 personas y 100.000 más en indirectos. Una lluvia de dólares, que llegaría como un regalo envuelto en progreso que sólo los falsos progresistas ―dicen― se atreven a cuestionar.

Pues sí, cuestionemos ¿falsos progresistas o falso progreso? Porque más y más rascacielos para jugar a tocar el cielo es progresar a peor. Lo sabemos, científicamente está probado que el crecimiento perpetuo sólo lleva al abismo. Cuando las visiones más visionarias (y el sentido común con más sentido) nos presenta alternativas al crecimiento sin ton ni son, Madrid y Barcelona se ciegan por una inversión al estilo del Viejo Oeste. Cuando el ciclo capitalista está acabando, Madrid y Barcelona quieren ser su capital, sin entender que la agraciada será un simple cementerio.

También la Historia con su particular mano dura desmonta estos mitos y ensoñaciones. Setenta años después de la construcción de Las Vegas, el estado que la resguarda, Nevada, ocupa las últimas posiciones en calidad escolar, en salud de su ciudadanía y en proporción de jóvenes con título universitario de la Unión. En cambio, es abochornada medalla de oro en desocupación y paro, medalla de plata en ejecuciones hipotecarias y medalla de bronce en crímenes.

El Capital inversor ya ha exigido modificaciones en las leyes laborales y de fiscalidad. Como buenos tahúres en la primera mano han empezado muy fuerte, con un gran farol: ¡centenares de miles de puestos de trabajo!, cuando en realidad serán pocos, precarios y sin futuro. Y como los libros de cuentas los llevará el contable de Al Capone, tienen que hacerse algunos retoques jurídicos para facilitar su trabajo. Efectivamente, como en el Viejo y lejano Oeste, la ciudad elegida deberá de ser ciudad sin Ley.

¿Y por qué España? Dicen que por el buen clima y el buen trato, y es cierto. Aquí y ahora con las arcas del Estado en subasta especulativa, el clima para estos negocios de casino es el mejorcito. Y el buen trato deparado a timadores y tramposos se cuenta en las guías turísticas como algo digno de conocer.

La candidatura de Barcelona, además y loquita por agradar, ha ofrecido en la permuta 250 hectáreas de sus mejores terrenos agrícolas periurbanos en el Delta del Llobregat. Lo vocean nuestros representantes políticos ―”se cambia paraíso agrario con sus payeses y payesas, por un paraíso fiscal de evasores de impuestos y las cartas marcadas”. Una mala jugada, porque sustituir alcachofas, zanahorias o puerros por campos de golf, ruletas y macrosalas de eventos puede parecer adelanto, pero es sólo un comic de ciencia ficción.

Pero Sr. Sheldon Adelson, propietario de estos negocios, ―inversiones, dice la clase política española que le está cortejando, -sepa que le esconden una información clave a la hora de tomar su decisión. La población de Madrid y Barcelona no son títeres de sus administraciones y su iniciativa desafía a un invencible ejército de cucarachas que de un proyecto de precariedad laboral, injusticia fiscal, destrucción ambiental y desigualdad social, hará un sueño imposible.

Los diccionarios de una nueva humanidad ya tienen las primeras galeradas. «Casino: dícese del hábitat natural del Capitalismo, donde anidaban especuladores, derrochadores, estafadores y otros pájaros extintos».

Eurovegas: parque temático del neoliberalismo

Ensayo sobre las implicaciones urbanísticas del modelo Las Vegas y su encaje en nuestro territorio.

Por Sara González, profesora de Geografía en la Universidad de Leeds (Reino Unido).

La perpetuación de un modelo caduco

El megaproyecto Eurovegas de casinos, campos de golf, hoteles y centros de convenciones que el magnate americano Sheldon Adelson propone traer a España no es una aberración inaudita, sino uno más en la saga de megaproyectos que España ha coleccionado en los últimos años y que son la punta del iceberg del modelo económico que nos llevó a la crisis en primer lugar.  

Se trata del urbanismo del megaproyecto o del pelotazo, forma parte del repertorio más amplio del neoliberalismo, un conjunto de ideas sobre cómo organizar la economía que ha marcado a los gobiernos occidentales desde los años 70.

La idea clave del neoliberalismo es que el libre mercado es la mejor forma de organizar la economía y la sociedad, es decir, desde la Educación a la Sanidad, todo se debe dejar en manos de la iniciativa privada. Cualquier restricción al libre intercambio (léase controles sociales sobre el mercado) debe desmantelarse de acuerdo al pensamiento único: la maximización del beneficio y el crecimiento económico sin límites.

Esta lógica neoliberal crea por sistema disparidades sociales y económicas; los ricos son cada vez más ricos aumentando la brecha social en Occidente y entre Norte y Sur (de la mano de su hermana la globalización) y tiene consecuencias ambientales irreparables (“no se puede crecer infinitamente en un planeta finito”).

¿Cómo se aplica la ideología del neoliberalismo al urbanismo?

Según todas las informaciones que van llegando sobre el comúnmente conocido como Eurovegas, éste será otro parque temático más del neoliberalismo. Veamos cómo se concretan los rasgos del urbanismo neoliberal a través de este modelo.

Sabemos que el magnate Sheldon Adelson es un ferviente defensor del libre mercado. Ahora mismo sufraga con millones de dólares a los candidatos más reaccionarios de las primarias estadounidenses y es conocido por financiar fundaciones que promueven la ideología del libre mercado. Normal entonces que los políticos del PP o de CiU se encuentren a gusto en su compañía. Como decía una pancarta en una de las manifestaciones en contra del proyecto: “Eurovegas prefigura el país que el PP busca”.

Una condición clave del proyecto neoliberal es el abaratamiento del coste de trabajo, que es una rémora para el beneficio empresarial. No nos sorprende entonces que una de las razones por las que Adelson confiesa haber elegido España es por su alto nivel de desempleo que hace a las autoridades más dóciles a rebajar las condiciones laborales y a los trabajadores/as a aceptar sueldos mas bajos. Sabemos también que Sheldon Adelson tiene una especial antipatía por los sindicatos. Su casino en las Vegas es el único en el que no se permite a los trabajadores estar afiliados al sindicato Culinary 226 que agrupa a la mayoría de los trabajadores/as en Las Vegas. Para su complejo en España, Adelson ya ha especificado que se debería cambiar el Estatuto de los Trabajadores (a la baja, claro). Todo augura a unas condiciones de trabajo que dejan mucho que desear.

El libre mercado ¿para unos pocos?

La competición entre ciudades y regiones por atraer inversiones externas también es un síntoma típico del urbanismo neoliberal; es lo que estamos viendo entre Madrid y Barcelona. La ciudades se enzarzan en una “carrera a la baja” (race to the bottom) donde se compite por ofrecer condiciones cada vez más atractivas para la empresa externa, rebajando los estándares medioambientales, laborales o fiscales. Lo que importa es ofrecer el mejor “clima empresarial” posible. Asistimos a una especie de espectáculo de la subasta a la baja de las ciudades.

Estos mega-proyectos neoliberales suelen aterrizar como paracaidistas, se imponen y tienen poco arraigo positivo al territorio. Eurovegas representa un modelo de extracción de recursos y riqueza con dudosas contrapartidas. Los números de creación de empleo que las autoridades han anunciado ya han sido cuestionados por las plataformas ciudadanas que se oponen al proyecto (por ejemplo, Adelson tiene a 36.000 directamente empleados en todos sus complejos de tres ciudades del mundo mientras que para el Las Vegas cañí se está hablando 200.000 puestos).

Pero hay más. Los defensores del proyecto también han intentado lavar la cara al megaproyecto diciendo que Eurovegas será más bien un complejo de ocio con énfasis en las convenciones y los ressorts deportivos, y que los casinos supondrán tan sólo el 3% de la superficie del complejo. Sin embargo, en el modelo de empresa de Adelson está claro que el negocio del casino es el motor económico. En Las Vegas, Adelson se especializó en incorporar centros de convenciones, pero los hoteles y convenciones no son más que una estrategia más para retener a cuantos más posibles jugadores/as cerca de las mesas de juego. Y si estudiamos el informe anual de la empresa encontramos que el 75% de los ingresos provienen del juego.

Se vende así como una especie de gran centro del ocio donde las miles de tragaperras en linea o los casinos con forma de réplicas de monumentos son un atractivo turístico: se argumenta por ejemplo que en las Vegas sólo el 13% dice (reconoce) ir a jugar; pero sin embargo el 87% lo hace, lo que tira por tierra la idea del reclamo turístico. Otro modelo de ocio y turismo es posible. 
 

En Macao por ejemplo Adelson ha hecho una réplica de Venecia

Pocos beneficios para un territorio muy castigado por el urbanismo salvaje
                  
Los políticos dicen que este proyecto podría solucionar el desempleo en las áreas donde se ubique pero el hecho que que Adelson ha pedido que se cambie la Ley de Extranjería nos da ya la clave de que muchos trabajadores/as se importarán del extranjero (con todo el respeto a los y las inmigrantes), con peores condiciones laborales y alojados en complejos residenciales desconectados del territorio (Adelson ha dicho que construirán viviendas, pero, ¿para quién, si los trabajadores locales ya tienen casa?). Y además hay estudios que alertan de la adicción de los propios trabajadores/as de casinos al juego.

A todos estos mitos y medias verdades hay que añadir el de que algo así nos va a sacar de la crisis. Estos días tenemos que escuchar como algunos plañen porque Eurodisney no se quedó en Catalunya. Pero ante una afirmación de este tipo cabe preguntarse: “¿Habría evitado Eurodisney la crisis por la que pasa la sociedad catalana?” La crisis actual afecta a pequeñas y medianas empresas, que no se van a ver precisamente beneficiadas por Eurovegas (los y las visitantes del complejo lo harán en detrimento de otros establecimientos); un megaproyecto autoreferencial que busca ofrecer todos los servicios dentro de sus fronteras. Es decir, un parque temático de la succión y extracción de riqueza a manos de muy pocos.
                  
Además, aunque no tuviera ningún “pero” a nivel socioeconómico, se trata un urbanismo ya no poco sostenible, si no anti-sostenible. En España y sobretodo en comunidades como Madrid y Catalunya ya ha habido un sobre-desarrollo urbanístico, construcción descontrolada de viviendas, centros comerciales, aeropuertos, etc. que generan suburbanización, más carreteras y más viajes en transporte privado (ver informe de Greepeace “Destrucción a Toda Costa”). En cualquiera de las dos ubicaciones (Madrid o Barcelona) Eurovegas empeoraría estas condiciones. Y hay que añadir que Adelson ha pedido que las conexiones de transporte con el complejo serían pagadas por las autoridades españolas. Es decir las infraestructuras necesarias para este proyecto privado, pagadas con dinero público.


Marina d’Or es un ejemplo de urbanismo descontrolado, poco integrado y especulativo

La puerta de atrás de los casinos…                  

Poco se ha hablado del impacto medioambiental del proyecto. Independientemente del lugar de destino (que puede tener unos determinados valores medioambientales) la huella per se, de un proyecto de estas características sería enorme, desde su construcción (el cemento es una de las industrias más contaminantes) hasta el aumento de las emisiones de CO2 por los desplazamientos aéreos de los y las posibles visitantes que llegan en avión de otras partes del mundo, o la pérdida de zonas agrícolas, sumideros de carbono. ¿Quién se hará responsable del impacto medioambiental?
                  
Parece que las autoridades españolas, o sea, todos, porque Adelson ya ha pedido que se cubra el 100% de sus inversiones en mejora medioambiental por 5 años. Y por supuesto los vecinos/as de la zona, que van sufrir lo que nadie les compensará: contaminación acústica y atmosférica (por el tráfico aéreo), contaminación lumínica (Las Vegas es la  ciudad que nunca duerme), pérdida de zonas verdes, etc..

Eurovegas no puede ser la solución a la crisis: representa precisamente la clave del problema. El urbanismo neoliberal no es más que la otra cara del urbanismo de la austeridad (desahucios, viviendas vacías e inaccesibles, recortes de servicios, etc.) que miles de ciudadanos/as de España y el resto de Europa están sufriendo. Megaproyectos como Eurovegas están basados en la especulación inmobiliaria y la espiral de deuda financiera (implica más endeudamiento, Adelson ha pedido al gobierno español que le avale un crédito millonario): en resumen, todos los ingredientes del cóctel fatal que han llevado a Europa a la debacle neoliberal sin salida previsible.

No a Eurovegas – ni en Barcelona ni en Madrid


La Plataforma "Eurovegas No" denuncia la opacidad informativa de las negociaciones

La Plataforma “Eurovegas No” ha entregado esta mañana, en las tres Administraciones Públicas implicadas en la negociación del proyecto Eurovegas, una carta exigiendo su responsabilidad de mantener informada de primera mano a la ciudadanía sobre este proceso y sobre los impactos socioambientales, económicos, laborales y fiscales que va a producir la construcción y puesta en marcha de este macrocomplejo de ocio y turismo.

Desde la Comunidad de Madrid hasta el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, pasando por el Ayuntamiento de Madrid, la Plataforma “Eurovegas No” ha recorrido el trayecto entre estas tres instancias para entregar una carta que “sirve para visibilizar la opacidad informativa con la que se están llevando a cabo las negociaciones”, comenta María Fernández, de la Plataforma “Eurovegas No”. “Estamos intentando poner de relieve los impactos de un proyecto que a nivel social, medioambiental y económico es insostenible, pero continuamente nos topamos con la poca voluntad por parte de la  Administración que no quiere dar los datos necesarios para que la ciudadanía nos posicionemos ante este proyecto. Si Eurovegas genera tanto empleo, ¿por qué no explicitan de manera transparente cómo han llegado a esas cifras? En la plataforma no nos salen las cuentas”, comenta Natalia Chaves, de la Plataforma “Eurovegas No”.

En el escrito, la Plataforma solicita la información resultante de los estudios y evaluaciones de impactos que, supuestamente, se están realizando desde diferentes organismos. Por otra parte, también exigen que se clarifiquen las cifras del posible aval del Estado para conseguir un préstamo de 25 millones de euros. Los integrantes de la Plataforma “Eurovegas No” han expresado su preocupación por las repercusiones que puede tener este tipo de acciones en la deuda externa española. 

De esta manera, ponen de manifiesto la poca transparencia informativa con la que las Administraciones están llevando a cabo este proceso de decisión en la que no han contado con la ciudadanía. “No entendemos porqué es la plataforma ciudadana, la que tiene que ir de municipio a municipio, informando acerca del proyecto, cuando debería ser la Administración la que tendría que estar haciendo esta labor: informar de manera transparente”, explica María Fernández, de la Plataforma “Eurovegas No”.

La conclusión a la que llega la Plataforma “Eurovegas No” tras el acto de hoy es que hay intereses ocultos detrás de la construcción del proyecto.


Más información:
María Fernández, 607 18 25 50
Natalia Chaves, 616 725 098
Juan García, 654 14 34 71
Rodrigo Fernández, 620 03 15 68
Ana Sanz, 659 06 76 64
Cristina Fernández, 630 29 28 28